En la vivienda
- Humedades: mira esquinas de techos, detrás de muebles, bajo ventanas y en armarios empotrados. Desconfía de una pared recién pintada solo en una zona.
- Grietas: fíjate en las que son diagonales, se repiten en varias habitaciones o están junto a puertas y ventanas.
- Ventanas: abre y cierra todas; comprueba si hay doble acristalamiento y si las persianas suben bien.
- Electricidad: mira el cuadro (¿tiene diferencial?), los enchufes (¿tienen toma de tierra?) y si hay cables a la vista.
- Agua: abre grifos y ducha a la vez para ver la presión, y comprueba que los desagües tragan bien.
- Calefacción: pregunta por el tipo, la antigüedad de la caldera y la última revisión.
- Olores: olor a humedad o a desagüe suele indicar un problema.
En el edificio
- Estado del portal, escalera, fachada y cubierta.
- Ascensor y accesibilidad.
- Si el edificio ha pasado la ITE y si hay obras o derramas aprobadas o previstas.
- Bajantes y patios: manchas o reparaciones recientes.
Documentos que conviene pedir
- Nota simple del Registro de la Propiedad (titularidad y cargas).
- Certificado de la comunidad de estar al corriente de pago.
- Últimas actas de la comunidad, para conocer obras y derramas.
- Certificado de eficiencia energética.
- Recibo del IBI.
Cuándo pedir una revisión técnica
Si el piso es antiguo, tiene reformas recientes que pueden tapar problemas, está en planta baja o ático, o has visto algo que no te convence, una inspección antes de comprar te da una visión ordenada antes de firmar arras.