Por qué revisar una vivienda nueva
En una promoción se entregan muchas viviendas en pocas semanas y los repasos se acumulan: rodapiés despegados, puertas que rozan, azulejos huecos, persianas que no bajan rectas o enchufes sin corriente. Casi todo tiene arreglo sencillo, pero es mucho más fácil conseguirlo si se detecta y se comunica por escrito desde el principio.
Qué se revisa en la entrega
- Acabados: paredes, techos, suelos, alicatados, juntas y remates.
- Carpintería interior: puertas, armarios, herrajes y cierres.
- Ventanas y persianas: apertura, cierre, juntas y funcionamiento de motores si los hay.
- Instalaciones: enchufes, mecanismos, cuadro eléctrico, puntos de agua, desagües, ventilación y climatización.
- Baños y cocina: sellados, sanitarios, grifería, muebles y electrodomésticos incluidos.
- Exteriores: terraza, barandillas, pendientes y desagües, trastero y plaza de garaje.
Cómo usar la lista de repasos
El resultado es una lista ordenada por estancias, con fotos y una breve descripción de cada incidencia. Puedes adjuntarla al acta de entrega o enviarla al promotor por un medio que deje constancia, pidiendo fecha para los repasos.
No firmes el acta de entrega como “conforme” sin más si has detectado defectos: anótalos o adjunta la lista.
Garantías de la obra nueva
La Ley de Ordenación de la Edificación establece plazos de responsabilidad desde la recepción de la obra: un año para defectos de acabado, tres años para defectos que afectan a la habitabilidad (por ejemplo, humedades o instalaciones) y diez años para daños estructurales. Revisar al principio te ayuda a reclamar a tiempo lo que aparece pronto.
Cuándo pedirla
En cuanto el promotor te dé fecha de visita de entrega o de firma. Si ya vives en la vivienda y han aparecido problemas, también puede hacerse una revisión para documentarlos.