Lo primero: el cuadro eléctrico
Abre el cuadro y fíjate en si hay un interruptor diferencial (el que tiene botón de prueba) y varios magnetotérmicos, uno por circuito. Un cuadro con fusibles de porcelana o con un único automático indica una instalación muy antigua.
Otras señales
- Enchufes sin toma de tierra (sin las patillas metálicas laterales).
- Cables que salen por regletas o canaletas añadidas.
- Mecanismos quemados, flojos o que se calientan.
- Saltos frecuentes del diferencial.
- Pocos enchufes en cocina y baño, que obligan a usar alargadores.
Cuándo conviene renovarla
Si falta toma de tierra, no hay diferencial o la cocina y el baño no tienen circuitos propios, lo razonable es plantear una renovación, sobre todo si vas a reformar. Tras la renovación, un instalador autorizado emite el certificado de instalación eléctrica, necesario por ejemplo para aumentar potencia o dar de alta el suministro.
En una inspección de vivienda
Se revisa el estado visible del cuadro, mecanismos y protecciones y se anotan las anomalías en el informe. Una revisión reglamentaria completa con mediciones la realiza un instalador o un organismo de control autorizado.