Reformas que suelen dar problemas
- Cerramientos de terraza que aumentan la superficie y cambian la fachada.
- Bajo cubierta o buhardillas convertidas en dormitorios.
- Cambios de uso: locales o trasteros usados como vivienda.
- Eliminación de muros sin saber si eran de carga.
- Instalaciones de gas o electricidad sin certificado.
Riesgos para el comprador
- El ayuntamiento puede exigir legalizar o restituir la situación original.
- La comunidad puede reclamar si afecta a elementos comunes o a la fachada.
- La tasación puede no computar la superficie no legalizada.
- Si se tocó la estructura sin cálculo, puede haber un problema de seguridad.
Cómo comprobarlo
- Compara la vivienda con la descripción de la nota simple y del Catastro.
- Pide al vendedor licencias o declaraciones responsables de las obras.
- Pregunta en la comunidad si se autorizaron cerramientos.
- Haz una inspección: detecta cambios evidentes, tabiques eliminados y señales estructurales.
Qué hacer si las hay
Puedes pedir al vendedor que las legalice antes de la venta, negociar el precio teniendo en cuenta el coste de legalizar o restituir, o renunciar a la compra. Consulta con un técnico o abogado urbanista si la reforma es importante.
Preguntas frecuentes
¿Una reforma antigua ya no tiene problema?
El paso del tiempo puede limitar la actuación de la administración en algunos casos, pero no convierte la obra en legal. Infórmate antes.
¿Cambiar el baño necesita licencia?
Las obras interiores menores suelen tramitarse con comunicación o declaración responsable. Consulta la ordenanza de tu ayuntamiento.
¿El notario detecta reformas ilegales?
No revisa el estado físico de la vivienda.
¿Y si se tiró un muro de carga?
Es un asunto de seguridad: debe revisarlo un técnico cuanto antes.